EL LEGADO IMPERECEDERO DE CATALINA DE ARAGÓN EN LA HISTORIA

Enrique VIII pasó a la historia por convertir el matrimonio en una institución inestable, en su caso, el compromiso conyugal tenía fecha de caducidad y en dos ocasiones de ejecución. Pero antes de la tragedia y del exceso, hubo una elección decisiva: Catalina de Aragón.

Catalina había llegado a Inglaterra para casarse con Arturo, el hermano mayor, el cual tuvo unas fiebres que no consiguió superar, cinco meses después de la boda, Arturo falleció.

La primera vez que se ven

Enrique vio a Catalina por primera vez cuando él tenía diez años y ella quince, acabó casándose con ella para compartir veinticuatro años de reinado, una eternidad en la lógica matrimonial del monarca. De las cinco mujeres que siguieron, la que más duró junto a él, fue la última, cuatro años. Y, sin embargo, la historia tiende a colocarlas a todas en el mismo plano, como si fueran piezas intercambiables de un mismo relato.

No lo fueron. Catalina no destacó solo por ser la consorte que más tiempo permaneció a su lado. Hija menor de los Reyes Católicos, nació en Alcalá de Henares el 16 de diciembre de 1485. Como su hermano y hermanas, fue objeto de una prioridad absoluta: la educación. Aprendió Humanidades —literatura clásica, historia, filosofía moral y retórica—; ciencias prácticas del gobierno, como la aritmética, la genealogía, la heráldica y el derecho; y una sólida formación en artes y música. 

A ello se sumó una educación lingüística excepcional: dominó el latín, lengua franca de la diplomacia internacional, el castellano y el francés; aprendió inglés y tuvo contacto con el griego, el portugués y el catalán dentro de su formación humanista.

Ese alto nivel intelectual fue reconocido en Europa por humanistas como Erasmo de Róterdam, que situaron a España entre los referentes de la educación femenina del Renacimiento.

Aprendió, además, a manejar con soltura herramientas propias de la diplomacia renacentista, como la cifra, el arte de escribir mensajes secretos mediante sistemas de codificación. No fue un adorno académico. En 1505, cuatro años antes de casarse con Enrique VIII, se convirtió en la primera mujer acreditada oficialmente como embajadora…seguir leyendo https://www.articulo14.es/cultura/catalina-aragon-historia-20260119.html#

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